No vi la primera película de “Iron Man” en cines porque en 2008 no me interesaba particularmente por el cine de superhéroes más allá de saber que eventualmente vería todas las películas. En televisión abierta un domingo sin nada que hacer. Y porque Robert Downey Jr. no me parecía especialmente un buen actor. Y porque, con miras a las películas anteriores del género, no me imaginaba que Marvel pudiera ser un sello cinematográfico sólido y total. Y si, iba a pensar en sagas, lo cierto es que una sobre Iron Man no me quitaba el sueño.

Unos cuantos años después…

En todos lados se hace énfasis en los 10 años que han pasado desde entonces y cómo cada uno de los pasos (más o menos afortunados) de Marvel nos han llevado hasta “Infinity War”. Una batalla cósmica más allá de nuestros sueños frikis hace algunos años y que pasadas apenas unas escenas ya me había pensar ‘DC nunca podría hacer esto’.

En gran medida porque DC no tiene un verdadero dios nórdico como actor, por ejemplo.

“Infinity War” puede tener sus contras, como cualquier película que no busque cambiar la historia del cine, pero dentro del cine de superhéroes, un subgénero muchas veces menospreciado y tratado de menor en un mundo que cada vez consume más basura pero es incapaz de ver que pueda haber calidad en las producciones comerciales, es una pieza redonda que abre una puerta, en lugar de querer ser conclusiva, a más historias, más personajes, y a un nueva periodo dentro de una línea de tiempo que ha crecido y se ha enriquecido con cada nueva producción.

Argh, Cumberbatch, pensé que ya te había superado </3

Eso es lo que hacen los cómics, y aunque en papel muchos de estos momentos de crisis han llegado ante una verdadera crisis editorial (“tengo un millón de líneas de tiempo, revistas quincenales, personajes que se contradicen entre sí, ¿ahora qué hago?”), en el caso cinematográfico podemos vislumbrar una intención desde el inicio de construir este momento. No de manera forzada, no queriendo imponer una sola visión de conjunto, pero con un abanico de personajes, de direcciones artísticas, de tipos de humor, que puedan encontrar su propio espacio en un universo gigante al tiempo que se van moviendo constantemente hacia una inevitable colisión.

El mejor tipo de colisiones.

A diferencia de casi todas las otras películas del universo, que conservaban cierto sentido de autorreferencia para los espectadores incautos, esta Guerra Infinita sí requiere una voluntad de conocimiento para recordar en que punto está cada personaje, qué ha sucedido en las últimas películas y, sobre todo, quién es Thanos y por qué quiere esas piedras. Basta de concesiones al público en general, aquí estamos hablando de una guerra en serio.

No, Civil War no era todavía una guerra tan en serio.

Personalmente, si tuviera que elegir mis momentos favoritos de la película estaría la mancuerna entre Thor y Guardianes de la Galaxia (con un inmejorable primer encuentro) y la humanización del personaje de Thanos, mucho más rico de lo que hubiéramos pensado si sólo considerábamos las películas anteriores y la limitada información sobre él (Josh Brolin nos llega en función doble superhéroica este año, con la próxima “Deadpool 2”). En el aspecto menos afortunado diría que en algunas ocasiones los efectos especiales no me parecieron los mejores y que el personaje de Bruja Escarlata está desperdiciado, como siempre, pero al menos en ocasiones anteriores tenía la excusa de que nadie mencionaba su inconmensurable poder, así que todos pretendíamos que no sabíamos que estaba ahí.

Scarlet Witch who?

De resto, es difícil precisar qué fue lo que nos emocionó más, pero lo que queda claro es que, después de esto, no se puede seguir hablando del cine de superhéroes como una cosa poco seria.

Con algunas excepciones.

“Avengers: Infinity War” es una película estadounidense de 2018. Dirigida por Anthony Russo y Joe Russo (“Capitán América”, “Community”, “Arrested development”) y protagonizada por medio mundo: Robert Downey Jr. (“Iron Man”, “Sherlock Holmes”, “Zodiac”), Chris Hemsworth (“Thor”, “Snow White and the huntsman”, “Ghostbusters”), Mark Ruffalo (“Avengers”, “Spotlight”, “Foxcatcher”), Chris Evans (“Capitán América”, “Snowpiercer”, “Scott Pilgrim vs The World”), Scarlett Johansson (“Avengers”, “Lost in translation”, “Her”), Don Cheadle (“Iron Man 2”, “Hotel Rwanda”, “Crash”), Benedict Cumberbatch (“Dr. Strange”, “Sherlock”, “The imitation game”), Tom Holland (“Spider-Man: Homecoming”, “The impossible”, “In the heart of the sea”), Chadwick Boseman (“Black Panther”, “42”, “Marshall”), Zoe Saldana (“Guardianes de la Galaxia”, “Avatar”, “Star Trek”), Karen Gillan (“Guardianes de la Galaxia”, “Doctor Who”, “Not another happy ending”), Paul Bettany (“Capitán América: Civil War”, “A knight’s tale”, “Master and commander”), Elizabeth Olsen (“Avengers 2”, “Godzilla”, “Martha Marcy May Marlene”), Anthony Mackie (“Capitán América: Soldado de invierno”, “The hurt locker”, “The adjustment bureau”), Sebastian Stan (“Capitán América”, “The covenant”, “I, Tonya”), Josh Brolin (“No country for old men”, “Milk”, “Hail, Caesar!”) y Chris Pratt (“Guardianes de la Galaxia”, “Jurassic World”, “Parks and recreation”). Tiene 9 estrellitas en imdb, 8 en filmaffinity y 84% en el tomatometro. Y el sellito de garantía-Sam.