Cuando a uno le preguntan si es una dog person o una cat person y decide que será una loca de los gatos por toda la eternidad, no piensa en la posibilidad de que algún día a Wes Anderson se le ocurrirá hacer una película sobre perros. Después de todo, su faceta de animación parecía una aventura fugaz dentro de una filmografía igualmente fantasiosa pero con actores reales. Y las películas de perros, todo lo sabemos, siempre han sido menos interesantes que las de gatos.

Cero tendenciosa comparación.

A 9 años de “Fantastic Mr. Fox” Anderson regresa a los animales en stop-motion, pero con un contexto futurista y unas criaturas mucho más cercanas y caseras que aquellos animales de la granja contra terribles granjeros. La pequeña oda a Japón es un futuro distópico en el que un régimen amante de los gatos establece un decreto por el que todos los perros tendrán que ser deportados a una isla cercana debido a una sospechosa enfermedad que se cree podrían transmitir a los humanos. Lo de menos es que ese régimen sea una cuasi dictadura samurai. Los perros, obviamente ladrando en inglés y con voces inconfundibles de consentidos de Anderson, se resignan más o menos a vivir en Isla Basura mientras rememoran con nostalgia sus años como mascotas. Excepto Chief, que siempre fue callejero y, ergo, es algo así como anarquista. Los días decadentes en Isla Basura serán interrumpidos por Atari, el pequeño piloto, quien llega hasta el lugar tras escaparse de Megasaki y en busca de su perro.

Basta la premisa para darnos cuenta de que la historia es una declaración de amor a la relación fraternal tan particular que puede establecer una persona y su perro, la cual se manifiesta en la cinta a través de diferentes anécdotas, contextos, sobre todo de distintos perros y sus maneras de querer; vista con el espectacular lente del estilo Anderson, que puede ser increíblemente tierno a la vez que evitar todos los clichés cursis que podrían presentarse. Ese amor tan universal es, al mismo tiempo, indescifrable y único.
Aunque la trama bien podría parecer una metáfora clara de otros contextos sociales o, más actualmente, de la compleja relación con los animales, tiene su fuente histórica. En 1911, durante el imperio otomano, el gobierno de Istambul ordenó que todos los perros callejeros de la ciudad fueran capturados y enviados a una isla cercana, Sivriada. Alrededor de 80,000 perros murieron durante la masacre, la mayoría de hambre y sed o ahogados al tratar de escapar de las horribles condiciones de la isla.
¡No imaginen a Spots en ese contexto! D:
Menos explícito, pero para mí igualmente destacable, es la posible relación con Hashima, isla cercana a Nagasaki (nombre sospechosamente similar a Megasaki) que actualmente se encuentra abandonada (desde 1974) y que fue prácticamente una isla-de-concentración durante la Segunda Guerra Mundial en la que vivieron (y murieron) en terribles condiciones muchos coreanos obligados a trabajar en las minas y en otros trabajos forzados. La relación que podamos establecer entre los oscuros episodios históricos humanos y caninos es tenue, pero se presta a todo tipo de interpretaciones.
¿Se desaprovechó el elemento felino malvado? Nunca lo sabremos.
Cuidando el mismo detalle para su animación que el que suele darle al arte de sus demás películas (con un uso increíble de texturas y materiales), Anderson consigue convertir su pequeña fábula de animales de compañía en una épica de acción, un cantar clásico, un tributo tierno y freak a la cultura japonesa, una maqueta complejísima e inmejorable, y un enorme abanico de personajes increíbles y entrañables sin importar su fugacidad. Es decir, a lo que ya nos tiene acostumbrados en su impecable filmografía, pero sin dejar de sorprendernos con cada nueva producción.
¿Tengo que elegir un perro favorito? Oracle, sin pensarlo.
(¡Lo siento, gatos!)
“Isla de perros” o “Isle of dogs” (en las traducciones se pierde el juego fonético en que parece que dice ‘i-love-dogs’) es una coproducción del 2018 entre Estados Unidos y Alemania. Dirigida por Wes Anderson (“Darjeeling Limited”, “The Royal Tenenbaums”, “Grand Budapest Hotel”) y con las voces de Bryan Cranston (“Breaking bad”, “Argo”, “Malcolm in the middle”), Koyu Rankin (“Juken”, “The mojo stars: You don’t know me and I wish you would”), Edward Norton (“Grand Budapest Hotel”, “Historia Americana X”, “Fight club”), Bob Balaban (“Capote”, “Close encounters”, “Gosford park”), Bill Murray (“Moonrise Kingdom”, “Lost in translation”, “Groundhog day”), Jeff Goldblum (“Grand Budapest Hotel”, “Jurassic Park”, “The fly”), Kunichi Nomura (“Grand Budapest Hotel”, “Lost in translation”), Akira Takayama (“No reservations”, “Step up 3D”, “Old dogs”), Greta Gerwig (“20th century women”, “Frances Ha”, “Lady Bird”), Frances McDormand (“Moonrise Kingdom”, “Tres anuncios por un crimen”, “Fargo”), Akira Ito (“Birdman”, “The detour”), Scarlett Johansson (“Avengers”, “Her”, “Lost in translation”), Harvey Keitel (“Grand Budapest Hotel”, “Perros de reserva”, “Pulp fiction”), F. Murray Abraham “Grand Budapest Hotel”, “Amadeus”, “Scarface”), Yoko Ono (herself!), Tilda Swinton (“Grand Budapest Hotel”, “Tenemos que hablar de Kevin”, “Snowpiercer”), Liev Schreiber (“Spotlight”, “Wolverine”, “Everything is illuminated”) y Courtney B. Vance (“La caza del Octubre Rojo”, “Space cowboys”, “Law & Order: Criminal intent”). Tiene 8.2 estrellitas en imdb, 7.6 en filmaffinity y 90% en el tomatometro. Y sellito de garantía-Sam. Parece que no estará demasiado tiempo en cines comerciales (yo creo que al menos en la Cineteca durará un poco más), así que no la dejen pasar.