¿Es algo mexicano o sólo yo (bue, y tal vez una cierta parte de la población) la que se siente Luis cuando se pone a contar historias? Un toque surreal que en la primera conseguía distinguirse del humor del resto del universo Marvel no es sobreexplotado (como en tantas películas de superhéroes) sino que justamente enfatiza una de las cosas que mejor funcionan en la saga de Ant-Man: su excelente abanico de personajes secundarios.

Ok, pero soy Luis.

La primera, ya todos lo sabemos, tenía a Edgar Wright en el guión. Tuvo a Edgar Wright en la dirección y lo perdió. Eso jugaba en su contra para mí, que estoy llena de prejuicios, pero también en retrospectiva le jugó un poco en contra a la película: era un guión de Edgar Wright que claramente no estaba siendo realizado por Edgar Wright, y en parte creo que fue una de las razones por las que tarda un poco en despegar. A lo que se suma los problemas iniciales de toda primera historia de superhéroe. Y esto no es esencialmente malo porque todos disfrutamos la primera parte, en grandísima medida porque Paul Rudd es un increíble (y un poco inesperado) protagónico y consigue sacar adelante una cinta de un experto en electrónica cuyo chiste es hacerse chiquito y hablar con hormigas.

Mi madre, texteando antes de entrar al cine: “Tu hermana me trajo a ver una película sobre arañas”.

Para esta segunda parte, y después de que Ant-Man se paseara momentáneamente junto a los Avengers en “Civil War”, Peyton Reed se puede quitar todas las influencias de encima y hacer lo que quiera en una cinta entre “Civil War” e “Infinity War” (cuántas guerras) cuyo único objetivo parece ser presentar las posibilidades cuánticas. De modo que dejamos un poco la estructura general de superhéroe vs villano con motivaciones estrictamente maquiavélicas y nos encontramos con un Paul Rudd & Familia Pym & Luis vs mundo cuántico vs Ghost vs científicos resentidos vs la mafia vs la justicia estadounidense vs el FBI corrupto vs la mala suerte. Lo de menos es quién va contra quién, en qué momento y cómo terminó Scott Lang involucrado en todo eso cuando él sólo quería estar tranquilamente encerrado en su casa.

Esas tramas dimensionales en las que uno se ve envuelto sin querer.

Y es precisamente en ese montón de personajes que se suman a una narrativa lineal cuyo objetivo es cada vez más confuso que puede brillar el encanto de una película que, como tratan casi todas las sagas de Marvel, va consolidando un humor particular y una serie de personajes entrañables. Lo mismo el mejor amigo mexicano con verborragia al soviético que cree en brujas, el mafioso obsesionado con la comida orgánica o el agente a sueldo interdimensional de SHIELD, la exesposa con hilarante sentido del humor o los Pym desesperados por explotar el mundo cuántico lo más que se pueda. La mejor Catwoman de vuelta al mundo de los superhéroes o la adorable hija de Scott Lang.

Ya, denles un traje de insecto a todos.

Pese a su trama ‘muy científica’ es claro que sus intenciones son mucho menos ambiciosas que gran parte de las películas de esta compañía, y creo que no buscar más y contentarse con un humor más simple y a veces bobo les funciona porque casi todos sus personajes son de lo más adorables. Incluso los que pierden un poco en el cambio de guionistas (Luis y Hank Pym, cuyos monólogos son menos complejos). O a los que se les podría haber sacado más jugo, como The Wasp (Hope Van Dyne es un personaje increíble que se queda casi siempre por lo bajo en su rol de mujer-antagonista-sidekick) o Ghost (que tiene un diseño increíble pero cuya historia podría aprovecharse más). Y bueno, si ya la vieron, se imaginarán un poco la exclamación de “Whaaaaaaaaaat” en la sala con las escenas finales. Alguna de ellas.

Como no les voy a spoilear nada, aquí tienen una Hello Kitty.

No es una película redonda, ni siquiera como comedia dura (como sí me lo pareció “Thor 3”, por ejemplo), pero me parece un excelente agregado al ya extenso legado del universo Marvel, que cada vez se va cuidando más y ya no tenemos de pronto cosas como “Thor 2” que nos hacen pensar que sólo sobrevivimos porque tenemos que ver la siguiente cinta y más o menos entender qué hacía Thor en esos momentos.

¡¿Y ahora queeeeeé sigue?!

“Ant-Man & The Wasp” es una película estadounidense del 2018. Dirigida por Peyton Reed (“Bring it on” [confieso que me encantaba cuando era chica], “Yes man”, “Down with love”) y protagonizada por Paul Rudd (“Virgen a los 40”, “I love you, man”, “The perks of being a wallflower”), Evangeline Lilly (“El Hobbit”, “The hurt locker”, “Real steel”), Michael Douglas (“The game”, “Wall street”, “Basic instinct”), Michael Peña (“End of watch”, “Crash”, “American hustle”), Walton Goggins (“The hateful eight”, “Predators”, “The shield”), Hannah John-Kamen (“Ready player one”, “Black mirror”, “Killjoys”), Abby Ryder Fortson (“Rated”, “Togetherness”, “Transparent”), Randall Park (“The interview”, “Veep”, “Fresh off the boat”), Michelle Pfeiffer (“Amistades peligrosas”, “Batman returns”, “Yo soy Sam”), Laurence Fishburne (“Matrix”, “Río Místico”, “Contagio”), David Dastmalchian (“The Dark Knight”, “Prisoners”, “Blade Runner 2049”), T.I. (“American gangster”, “Takers”, “Identity thief”), Divian Ladwa (“Lion”, “Detectorists”, “8 minutes idle”), Judy Greer (“Jurassic World”, “27 vestidos”, “13 going on 30”) y Bobby Cannavale (“Parker”, “Blue Jasmine”, “The station agent”). Tiene 7.6 estrellitas en imdb, 6.4 en filmaffinity y 86% en el tomatometro. Y si ya eres seguidor de las películas de superhéroes, no sólo no deberías perdértela sino que seguramente la disfrutarás.