Uno de esos estrenos que se venían anticipando desde hace tiempo, sobre todo por sus nominaciones en los Premios de la Academia. Y también porque querían venderla algo así como ‘la primera gran película del MeToo’, sea lo que eso significara (porque obviamente nunca vemos mujeres siendo acosadas en películas).

Me conflictuaba ya que el director de la película fuera Jay Roach, un director conocido casi completamente por sus comedias: la serie de Austin Powers y la de “Meet the parents”. No parecía el tipo de giro que trataban de darle a la película, vendiéndola como este típico blockbuster que se presenta más que convenientemente para las temporadas de premios, con un toque de actualidad, un tema relevante y, aunque no tenga que ser especialmente profunda, sí con esa garantía de calidad necesaria para aspirar realmente a un Óscar, aunque sea por meterse en la psique de los votantes (que ya sabemos que así es como se ganan). Mi impresión se reforzó ahora que veo que el guionista es Charles Randolph, responsable, entre otras cosas, del guión de “The big short”, una película que presenta justo esos mismos ingredientes y que logra sea una increíble película (siendo que poco podría importarme la crisis inmobiliaria antes de verla). Además de que justo, mientras veía “Bombshell” no podía dejar de pensar que un tratamiento narrativo y de edición como el de “The big short” le habría funcionado de maravilla.

Ya hasta tenían a Margot Robbie, aunque no fuera en una tina con burbujas.

Pero bueno, eso no pasó. ¿Qué es lo que teníamos de la película entonces? El caso en que está basada, me parece, no sonó ni de cerca tan fuerte como en Estados Unidos. Incluso yo no tenía demasiado contexto de lo sucedido y eso que es el tipo de temas de los que suelo leer, de modo que puede que al inicio alguien que tenga todavía menos conocimientos de lo sucedido y su contexto, puede que se pierda un poco en la introducción, entre el quién es quién en Fox News y cómo se relacionan dentro de la estructura de la empresa.

Los tres personajes a los que seguimos son: Megyn Kelly (aka Charlize Theron), una de las principales estrellas del canal y encargada de política, quien incluso se dio de choques con Trump en los debates de candidatos republicanos; Gretchen Carlson (aka Nicole Kidman), una presentadora con bastantes años en la cadena durante los cuales sufrió todo tipo de acosos directos e indirectos por parte de sus compañeros y su jefe, y que ahora fue ‘castigada’ con un programa en el horario menos favorecido; y Kayla Pospisil (aka Margot Robbie), una joven recién egresada que sueña con estar en la tele y que empieza por lo más bajo del canal (buscando imágenes para ilustrar noticias) pero no desiste en su intento de ir subiendo. Cada una se va encontrando con situaciones difíciles dependiendo de su posición en la empresa, pero en las que su condición de mujer se interpone de alguna manera (aunque Kelly y Pospisil no quieran verlo como tal). Y entonces el punto central se va guiando cuando Carlson es despedida y se decide a presentar una demanda directa contra su jefe inmediato y prácticamente creador de Fox News, por acoso, en la dura espera de que otras mujeres aparezcan que quieran unirse a su demanda.

A pesar de que el título habla de un escándalo en español y una bomba en inglés, lo cierto es que dramáticamente no tratan de presentar la situación como algo extremo, o darle el típico clímax de película de juicios. Y creo que eso se relaciona también con el hecho de que este tipo de denuncias no son fáciles, son muy tardadas, obviamente gran parte de la situación depende de que las víctimas quieran o no hablar (vean o no la situación como algo que deban denunciar) y no siempre tienen un final redondo (ya no digamos feliz). En ese aspecto, el tono un poco más lineal de cómo se van presentando las cosas parece tener coherencia con los hechos, pero creo que le habría funcionado mejor tal vez hacer énfasis en otros aspectos, o buscar el modo de dar algo más de lo sucedido, más allá de sólo describir los hechos como pasaron.

Me parece que el personaje de Megyn Kelly es al que se le intenta dar más fondo y dimensión, en parte porque fue el rostro más conocido del caso y seguro en parte porque Theron también es productora de la película (por lo que leí, ella fue quien contactó a Kidman y Robbie para los otros papeles). Y sin embargo parece que se contiene por momentos de realmente profundizar en lo que podría haber atravesado la conductora por esos momentos. Y eso podría deberse, claro, a cuestiones legales con las personas reales involucradas, pero me parece que es algo de lo que tiene miedo el guión y que hacer que pierda la trascendencia que pudo haber tenido. En el aspecto contrario, el personaje de Kayla no está basado en una persona real en específico, es una suerte de mezcla de distintas demandantes de puestos menores y cuya historia busca representar la generalidad de lo que se sufría dentro de la empresa. Es el personaje del que más datos ‘personales’ se da, a modo de poder seguir una situación de acoso paso a paso, pero también por momentos nos da la sensación de ser una presentación plana y, algo que me parece más peligroso, que no ofrece una verdadera reflexión sobre la situación, como en casos en que confronta a otros de los personajes (lo que a mí, personalmente, me parecieron escenas que pudieron llegar a ser incluso irresponsables).

Se trata de una película que cumple, entretiene e informa, pero no aporta nada más. Funcionará sobre todo para las personas que ya tienen interés en este tipo de temas o que les gustaría conocer sobre el caso en cuestión; difícilmente resultara en una sorpresa inesperada para alguien que vaya a ver qué describa, aunque tampoco creo que vaya del todo mal.

Personalmente disfruté sobre todo de Theron (como siempre) y de Mark Duplass (un actor que últimamente me encanta), además de que descubrí que ya habían actuado antes juntos en “Tully”, que ahora tendré que poner en mi lista de pendientes. Como dato curioso, por ahí aparece Malcolm McDowell en un par de escenas.

“El escándalo” o “Bombshell” es una coproducción entre Estados Unidos y Canadá de 2019. Dirigida por Jay Roach (“Austin Powers”, “Meet the parents”, “Trumbo”) y protagonizada por Charlize Theron (“Mad Max: Fury Road”, “Atomic blonde”, “Monster”), Nicole Kidman (“Las horas”, “Los otros”, “Moulin Rouge”), Margot Robbie (“Érase una vez en Hollywood”, “Suicide Squad”, “Yo, Tonya”), John Lithgow (“3rd rock”, “Hang on”, “Love is strange”), Allison Janney (“Juno”, “The help”, “Hairspray”), Kate McKinnon (“Saturday night live”, “Ghostbusters”, “Rough night”), Connie Britton (“Nashville”, “American ultra”, “Seeking a friend for the end of the world”), Liv Hewson (“Dramaworld”, “Santa Clarita Diet”, “Before I fall”), Brigette Lundy-Paine (“The glass castle”, “Downsizing”, “Irrational man”), Rob Delaney (“Catastrophe”, “Deadpool 2”, “Fast & furious: Hobbs & Shaw”) y Mark Duplass (“Creep”, “Paddleton”, “Safety not guaranteed”). Tiene 6.8 estrellitas en IMDB, 6.2 en Filmaffinity y 70% en el Tomatometro. Yo creo que está un poquito más abajo, en el límite de lo ok.