¿Qué onda, banda? Aquí Rafa con una reseña escrita de un juego disponible para el Xbox 360 y el PlayStation 3: Lollipop Chainsaw.

Este título fue desarrollado por Grasshoper Manufacture y distribuido por Warner Bros. Interactive Entertainment. Primero lo primero: por si otra historia de zombis no fuera lo suficientemente inverosímil, el ente Suda51 metió su cuchara en ésta… En otras palabras, la locura de un juego potencialmente ridículo aumenta unas cien mil veces. Así que cualquier cosa que no tenga sentido y que pueda generar “¡¿Qué?!”s y “¡¿Cómo?!”s en sus mentecitas tiene por respuesta: Suda51.

Ya que nos hemos quitado eso de en medio, vamos a ver de qué trata el juego.

Tú controlas a Juliet Starling, una porrista preparatoriana que forma parte de una familia típica americana formada de cazadores de zombis. El día de su cumpleaños número 18, un ejército de no-muertos ataca la escuela de nuestra protagonista. Resulta que entre todo el alboroto, su novio Nick pierde su cuerpo y queda como una cabeza con poderes que Juliet carga a todos lados. La misión de ambos es detener la invasión sobrenatural, propiciada por el compañero Darkie/Emo de su grupo.

¡Eh, eh! ¿En qué habíamos quedado? Suda51.

No más preguntas, por favor.

Lollipop Chainsaw es un hack and slash con mecánicas bastante peculiares. Empiezas con dos tipos de ataque. El débil o con tus pompones, que son golpes muy rápidos y sirven más que nada para apendejar a tus enemigos… pero como la televisión y el cine nos han enseñado, la forma más segura de tronar a un zombi es reventándole la cabeza; para eso están tus ataques fuertes, los cuales involucran una sierra eléctrica. Estos golpes son bastante lentos, pero son la forma más confiable de despacharte a un enemigo, aunque no te confíes: estos monos aguantan bastante castigo.

Pero vamos: cualquiera puede matar a un zombi. La gracia de Juliet es que ella puede chingarse a varios al mismo tiempo y con estilo, algo a lo que el juego pone mucho énfasis y llama “Sparkle Hunting” (supongo que el nombre se debe a que la pantalla se llena de chispas y arcoíris cuando logras un asesinato múltiple). Al matar a más de un enemigo de un ataque, el título te recompensa con medallas de oro y platino, que más adelante veremos para qué sirven. Obviamente, mientras más monstruos te cargues de un madrazo, mejor te va a ir.

Como ocurre en la mayoría de los juegos, al inicio todo lo que tienes es el combo “aprieto el botón como imbécil y de seguro me sale algo”, el cual realmente no es muy útil para matar a más de un enemigo de putazo, sobre todo cuando tomamos en cuenta que estos cabrones pueden sobrevivir un sierrazo bien acomodado. La forma más segura de lograr el Sparkle Hunting es utilizando el modo “Star Soul” – también conocido comúnmente como el modo de ira – en el que la sierra SÍ funciona como sierra y no como un bat glorificado y te permite cortar cabezas a diestra y siniestra de un solo tajo. Para entrar en este modo, no tienes que hacer otra cosa que matar zombis para llenar una barra especial.

Obviamente la mayor parte del tiempo no vas a estar en el modo Star Soul, así que tendrás que arreglártelas para ir acomodando a tus enemigos en grupo y fregártelos como puedas. Una herramienta muy útil son los combos y movimientos que podrás adquirir conforme progresas en el juego. Cada uno es característico y sirve para algo diferente: hay combos que son especiales para matar a un grupo de enemigos formados en fila uno tras otro, otro para chingarte a los que están en bolita, otro para aturdirlos fácilmente, etc.

Pero hay que recordar algo importante: ¡es el cumpleaños de Juliet! Y siendo una ocasión tan especial, su familia está más que dispuesta a contribuir a la causa con un montón de regalos que harían sonrojar a cualquiera… Considerando, claro, que dicho “cualquiera” fuera un pinche asesino serial psicópata. Un motor que te permite correr para saltar plataformas como si fueras en un convertible y con el que puedes atravesar zombis como si fueras cortando pasto; otro aditamento que funciona como una escopeta para tu sierra y varias chunches que te servirán para realizar ataques con Nick… Nada dice “feliz cumpleaños” como un aparato que te permite escupir la cabeza de tu novio como si fuera una bala de cañón.

Una bella familia de lunáticas.

Tú, tú y tú están locas. LOCAS.

Como les decía, Juliet no tiene la menor reserva en usar al pobre de Nick como arma. A lo largo del juego, encontrarás boletos que te permitirán entrar a una modalidad como de ruleta, en la cual tendrás la oportunidad de usar uno de los poderes de Nick que hayas desbloqueado. Si no le atinas a la que quieres, ya te jodiste: te gastaste un boleto a lo pendejo. Pero no te preocupes; la ruleta no se mueve demasiado rápido, así que elegir el power-up que quieras no es tan complicado como parece inicialmente.

Ser una versión cutre de un flagelo no es lo único para lo que Nick sirve. Otra de sus gracias consiste en controlar cuerpos especiales decapitados de zombis para ayudar a Juliet a eliminar algún obstáculo o a progresar por el nivel. Cada vez que la cabecita se ponga a trabajar, entrarás en una serie de quick-time-events, porque, sí: este juego los incluye. De hecho, éstos y otros momentos en los que ocurren los dichosos eventos son donde es más probable que te mueras. Lollipop Chainsaw es un título sencillo en donde te vas a morir más que nada por metidas de pata en partes muy delicadas; no porque los no-muertos te terminen matando a madrazos.

Pero, además de Nick y las mejoras que te regalan, ¿qué otras armas tienes? Bueno, como ya habíamos quedado, tienes algunos combos y movimientos especiales, así como mejoras para atributos como vida y fuerza, mismos que podrás conseguir en las tienditas que se encuentran regadas por todo el juego. Las mejoras que utilizas dentro del juego te cuestan medallas de oro y las chunches que funcionan como cosas extras con medallas de platino. Entre las curiosidades que puede comprar Juliet se encuentran soundtracks, conceptos de arte y una cantidad saludable de trajes alternativos, algunos divertidos y creativos, y otros que se enfocan en ver qué tanto pueden mostrar del cuerpo de Juliet sin que ella esté “desnuda”.

Este dinero lo encuentras regado a lo largo del juego; te lo dan como recompensa luego de descabezarte a algunos zombis, como ya dije, y como premio por salvar a tus compañeros de clase de los monstruos que los estén acechando. Te conviene rescatarlos, porque si cuelgan los tenis, regresarán como zombis más poderosos. Vamos, no son nada que te haga chillar como cerdo, pero es algo molesto, sin mencionar que pierdes valioso dinero, sobretodo porque algunos combos sí están bien caros.

Aunque este es otro juego de zombis, no todos los esbirros son iguales. Hay unos no-muertos que están rellenos de dinamita y que harán boom si no te pones listo o si se juntan con un cabrón que se esté quemando; otros que son jugadores de fútbol americano, aguantan un friego de castigo y pegan bastante fuerte; otros son bomberos y escupen fuego; hay unos que están súper gordos y tratarán de aplastarte cuando no estés viendo, etc. La variedad de enemigos es bastante buena y, a pesar de que tienen encima el problema de que son zombis y realmente no puede haber mucha diversidad estética, se las arreglan bien para distinguirse uno del otro.

Esta variedad no sólo se limita a los monstruos, sino al gameplay. Aunque es cierto que la mayor parte del tiempo te la vas a pasar tirando de sierrazos y despanzurrando zombis a golpes, hay varias secciones en el juego en donde las mecánicas cambian de una forma u otra. Habrá secciones donde tendrás que echar un mini juego de beisbol o basquetbol, otra parte donde irás conduciendo una segadora en una granja, un nivel en el cual jugarás varios mini juegos que parecieran haber salido de un título de la época del Atari… Quizás el cambio no sea enorme en algunas secciones, pero definitivamente mantiene al juego entretenido.

Los jefes también se sienten diferentes uno del otro, a pesar de que todos son súper zombis. Tienes que cargarte a cada uno de distinta forma y las batallas contra ellos por lo general son muy divertidas, aunque sí debo reconocer que hay un par de peleas que sí exageran su duración y como que al final se vuelven incómodas. Puede llegar un momento en el que termines diciendo: “Señor zombi… Estuvo chido y todo, pero, ¿se puede morir de una buena vez? Como que se hace tarde y—”

“Sí… imaginé que diría eso.”

Gráficamente, el juego se ve bastante bien. Los modelos de los personajes están bien hechos y están coloridos, aunque se les pegó un poquito de la mugre que traían los tipos de Shadows of the Damned, pero no es tan exagerado. Las caras sí se sienten algo tiesas y los rostros suelen ser algo inexpresivos, mas no es algo que arruine la experiencia.

En cuanto a los escenarios, son bastante coloridos y variados. No son tan extravagantes ni locos como un pensaría en un juego hecho por el mismo sujeto cuyo trabajo anterior contenía escenas donde te paseabas por pantanos iluminados por una lámpara sushi, pero sí hay una buena diversidad, ya que, por suerte, no todo sucede en la escuela de Juliet. Pasarás de los salones de clase a azoteas, gimnasios, una granja e incluso pasarás por un local de maquinitas.

La música del juego es muy buena. La mayoría está compuesta de tonadas bastante tronadoras que sirve para meterte en el ambiente de serruchar todo lo que se te ponga enfrente. Dependiendo del nivel, la música tendrá un motivo diferente que se verá reflejado más que nada en los jefes, pues cada uno representa a un género musical, como rock punk, metal vikingo y funk.

Los efectos sonoros también están bien hechos y las actuaciones de voz son de calidad. Se ve que los actores le echaron muchas ganitas. El problema en este aspecto viene, más bien, de algunos de sus diálogos. Siendo este un juego de Suda51, puedes esperar mucho humor sexual y de escusado y generalmente es divertido, especialmente por la mancuerna que tienen Juliet y Nick, la cual funciona muy bien… Pero hay partes donde pareciera que el guión lo hubiera escrito un puberto inspirado por una sesión de Modern Warfare… Ya saben de quiénes hablo.

“¡Te mataré hasta que te mueras, pinchi noob puto, a ti y a tu familiaaaa!”

No se sorprendan si escuchan algo parecido.

Sin embargo, el mayor problema que quizá tenga Lollipop Chainsaw es su duración. La campaña te va a durar, a lo mucho, cinco horas. Ponle que cinco y media si de plano te mueres muy seguido en los eventos más rudos. Y luego de eso, el único incentivo que tienes para volver a jugarlo es el de obtener todos las monerías extras que tiene, es decir, música, arte conceptual y los trajes de Juliet. Gastar 60 dólares en un título que te dura una tarde sí va a poner a pensar a más de uno en conseguirlo.

Aun así, yo recomiendo Lollipop Chainsaw ampliamente. Es un título que me divirtió bastante. Es una de esas experiencias en los videojuegos que me da gusto haber experimentado. Honestamente, no sé si amerite una compra por su extensión. Está corto – varios cuestionarán el despilfarro de morlacos, sin duda – pero lo poco que dura vale mucho la pena.

Una renta por lo menos sí amerita. Igual y te fascina y te lo compras porque sabes que lo vas a volver a jugar. Puede ser que su humor, digamos, pueril, no te termine de convencerte y no te lata su estilo artístico y sonoro (al menos así ya te evitaste el gasto entero de un título nuevo). Como sea, Lollipop Chainsaw es uno de los juegos de zombis más diferentes que existen en este momento – algo que vale la pena tomar en cuenta.

Lollipop Chainsaw es marca registrada de Warner Bros. Interactive Entertainment. Esta reseña la terminé después de haber terminado el juego en dificultad normal. Pueden encontrarlo actualmente por un precio (sugerido) de $60 dólares o su equivalente en la moneda correspondiente a su país.