La primera vez que me comentaron sobre esta serie (en México le pusieron “No te metas con los gatos”, y tiene subtítulo “Un asesino en internet”) estaba la cuestión, obviamente, de que no suelo ver series, pero también me imaginé algo completamente distinto por alguna razón y me parecía que los gatos no tenían nada que ver con los asesinos. O no me imaginaba cómo iban a hacer funcionar toda la ecuación. De modo que la olvidé por aquel entonces y no es que tuviera demasiadas ganas de verla, hasta que me llegó uno de esos típicos momentos de ‘lo único que podría alegrar este día es un documental sobre asesinos en serie’ y me la volví a encontrar recomendada en una nota específicamente sobre este tipo de producciones disponibles en Netflix. Tenía que ser el destino, ¿no?

Ahora sólo puedo suponer que o me explicaron muy mal la serie en la primera ocasión o yo bloqueé todo porque finalmente ‘no veo series’, porque en realidad tampoco es que la premisa sea especialmente complicada. Un grupo de personas de todo tipo pasan felizmente su día en el internet (como yo, como ustedes) y se encuentran, sin venir a cuenta, un video en youtube de un individuo anónimo asesinando a dos gatitos. Obvio unos gatitos preciosos, para que uno se indigne y se enoje y recuerde que el internet es un lugar horrible. Pasan por todas las etapas que ya conocemos, si es que se han indignado terriblemente por algo en internet alguna vez. Pero no se quedan ahí, deciden hacer su grupo de facebook, como muchos fans del true crime, para tratar de encontrar a esta persona. Esto puede no sonar tan extraño el día de hoy, pero esto sucede en 2010. El internet ya da muchas ventajas y algunas de las personas en este grupo saben cómo aprovecharlas, pero eso no quita que no es demasiado fácil sacar pistas de un video breve, dentro de una sola habitación y cuya violencia hace que muchos puedan no fijarse demasiado en el trasfondo. Ahora, no es sólo que estas personas se han decidido a lograr esto, pese a que pueda parecer imposible, sino que pronto se darán cuenta que es muy probable que el propio asesino de gatitos los esté leyendo.

La docu-serie se compone de 3 capítulos de poco menos de una hora cada uno, y si esto es únicamente la premisa, se imaginarán que las cosas pueden empeorar bastante. Como en otras series documentales se aprovecha del factor ‘la realidad puede ser cada vez más rara’ y me parece que en cierta medida alargan un poco el metraje (me parece que bien podría haber quedado reducido a una película de dos horas) justamente para dar una sensación de narración por pasos. De ‘me duermo y cuando vuelvo a encender el internet, las cosas están peor’, que además es algo que les sucede a algunos de los personajes que siguieron el caso durante años. Años, damas y caballeros, eso es lo que me encanta de los justicieros de internet (o lo odio, a veces, supongo que depende la causa).

Si bien el caso en sí, visto en retrospectiva una vez que tenemos todos los detalles, puede no resultar tan extraordinario, el modo en que se fue desenvolviendo y sus diferentes niveles narrativos nos habla mucho de cómo se han ido transformando algunos crímenes (y criminales) en una época con tanta exposición en línea. Los personajes, que son los eternos involucrados en notas de este tipo desde tiempos inmemoriales, se transforman y reaccionan de maneras distintas porque esto no es un formato prestablecido y de alguna manera van improvisando. Al menos en el caso de la policía y los investigadores amateurs en línea, porque, por el contrario, el asesino de gatitos tiene bastante claro el terreno en el que está jugando y eso puede que sea lo más terrorífico del asunto.

Aunque no es el tipo de criminal en el que uno está pensando después de ver “The Bundy tapes”, por ejemplo, me parece una serie de lo más interesante y que abarca otros aspectos de las personalidades psicóticas. Además de que, al menos yo, puedo identificarme perfectamente con esas personas que van y viven su vida regular como ‘cualquier otro’ y luego llegan en la noche para buscar información sobre crímenes reales y hacer sus propias investigaciones. Y bueno, se encuentran con esto.

La serie está disponible en Netflix y no les tomará demasiado de su tiempo. Aunque tal vez les genere algunas necesarias frustraciones porque: gatitos.

 

“Don’t f**k with cats: Hunting an internet killer” o “No te metas con los gatos: Un asesino en internet” es una coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos de 2019. Dirigida por Mark Lewis (“Silk road”, “Surviving disaster”, “D-Day”). Tiene 8.1 estrellitas en IMDB, 7.3 en Filmaffinity y 63% en el Tomatometro. Y pueden disfrutarla en cualquier momento.